Domingo 15 de agosto de 1999, Diario "Clarín"

HOY SE ESTRENA FUTURAMA EN LA ARGENTINA
Un futuro redondo como una pizza

Es el nuevo dibujo de Matt Groening, el creador de Los Simpson. La acción empieza en diciembre del 2999, cuando se despierta un chico que fue congelado 1.000 años antes. Se verá a las 20 por Fox.

MARCELO PANOZZO
EL TRIO PROTAGONICO. Leela, una extraterrestre de un solo ojo; Bender, el robot alcoholico, y Fry, el repartidor de pizzas que pasó mil años congelado.

Hay que decirlo así: ~Ajústense los cinturones, empieza Futurama! Puede ser un lugar común para los ciclos que comienzan, es verdad; pero en más de un sentido, Futurama es un programa que despega. En el primer capítulo, que hoy a las 20 inaugura la temporada en el canal de cable Fox (35 CV, 28 MC) ya se ponen en órbita los elementos básicos de esta nueva serie de Matt Groening. El padre de Los Simpson llevó la acción al año 3000 y nos sirve, en poco más de 20 minutos: un paisaje futurista que es una mezcla de Blade Runner y Los supersónicos, decenas de chistes que atraviesan la pantalla a súper velocidad, incomprensibles mensajes en lengua extraterrestre, una animación sorprendente, la mirada corrosiva que es marca de fábrica, y la presentación del trío protagónico. Ellos son: · Fry: repartidor de pizzas que el 31 de diciembre de 1999 entrega un pedido en un laboratorio de criogenización. Allí brinda "por otro maldito milenio", tropieza y cae dentro de una máquina que lo congela por 1.000 años. El 31 de diciembre de 2999 se despierta diciendo: "No tenía motivos para vivir en mi antigua vida". · Leela: extraterrestre de un solo ojo que trabaja para el gobierno como oficial de asignación de destinos. Es una típica chica Groening con curvas peligrosas y un gigantezco ojo único, cuya tarea es la de implantarle al ciudadano un chip con el trabajo que tendrá por el resto de su vida. · Bender: indicado como el Homero del 3000 es un robot que atraviesa una crisis depresiva desde que se entera que la tarea para la que estaba programado era doblar vigas para fabricar cabinas de suicidio. Por ese mismo motivo se entrega al consumo indiscriminado de alcohol.

A primera vista, lo que sorprende de Futurama es la mezcla de una animación más sofisticada que la de Los Simpson con personajes que conservan esos ojos exoftálmicos tan de Groening. Además, hay un uso del color casi perverso: Futurama relee en clave irónica el viejo tópico de la ciencia ficción de la "lucha contra el sistema", enmarcando esa pelea en un mundo perfecto, brillante, de tonalidades plenas.

Así explicaba la cuestión Groening a la revista Entertainment Weekly: "Hay un tema básico en el programa: no hagás lo que estás programado para hacer. Pero en realidad se nos dice: tené miedo, bajá tus expectativas, votá a los republicanos".

Esa tirria contra la derecha de su país queda desplegada desde el primer capítulo. En el 3000, las celebridades del pasado están en un museo de cabezas parlantes, y cuando Nixon ataca a Fry mordiéndole un brazo, el repartidor dice: "De todos los presidentes me tocó el más corrupto".

Ese es el espíritu de la serie, y Groening parece aplicar a fondo sus dos mitades, la de su parque de diversiones mental y la de su vitriólica animosidad contra los reaccionarios de cualquier tipo, características que la revista Wired empaquetó en la definición: subversivo y exitoso hombre de negocios.