Viernes 06 de agosto de 1999, Diario "Clarín"

Recuerdos de Futurama

SILVINA DEMARE. Enviada especial a Los Angeles.
LOS QUE LLEGAN. Leela, Bender y Fry, el trío central de Futurama, ya está llegando.



Esta vez no estamos en Springfield. Pasaron mil años y estamos en Nueva Nueva York, una ciudad construida sobre las ruinas de la Gran Manzana. Y el futuro no es como lo habíamos imaginado. Estamos en Futurama, la nueva serie animada de Matt Groening, creador y productor ejecutivo del programa que en Buenos Aires ya estrena Fox (el domingo 15 a las 20.30).

Nos situamos en el año 3000, en medio de extraterrestres fastidiosos, robots exasperantes y artefactos que funcionan mal. Personajes sin mentón y de ojos saltones ("Es mi única forma de dibujar", dice Groening), donde la gente sigue lidiando con la mismas angustias; donde, por supuesto, el tránsito sigue siendo caótico.

En el centro del asunto está Fry (la voz es de Billy West), un joven descarriado cuya vida en el siglo XX no logró colmar sus ambiciones y se encuentra ahora en el mundo del futuro. Después de escaparse literalmente de su pasado frustrante, Fry utiliza su nueva y extra 1000 ña libertad para ayudar a sus amigos del futuro a huir de sus vidas reglamentadas. Ellos son Leela (con voz de Katey Sagal), una hermosa extraterrestre con un solo ojo, y Bender (la voz es de John Di Maggio), un robot neurótico y cínico, que toma, bebe, roba y odia a todo el mundo. Además, en el nuevo mundo hay gatos y perros motorizados, que se deslizan sobre una ciudad que parece la de Los Supersónicos, mientras la gente se traslada por medio de tubos neumáticos...

Tal vez algunos piensen que es una locura, pero a Groening le resulta muy divertido. "Mis gustos son mucho más negros que lo que se imaginan", dice el productor, que vive en Los Angeles. "Yo era un verdadero fanático de la ciencia ficción. Me aterrorizaban los robots. Había una serie con Bela Lugosi llamada The Phantom Creeps (El Fantasma Acecha) en la que un grupo de gente explora una habitación y, repentinamente, la pared se levanta y aparece un robot que los estrangula a todos. Eso me asustaba muchísimo", confiesa el productor de 45 años. Y dice de su nueva creación: "Futurama es una historia épica del futuro disimulada como una serie de animación semanal. Tenemos un idioma secreto extraterrestre y el criterio básico del programa es: No hagas lo que está previsto que hagas; haz lo que quieras".

Los temas de la serie girarán en torno al amor, el trabajo y el sexo. "Tratándose de un universo tan amplio, en Futurama tuvimos que diseñar todo tipo de extraterrestres y planetas; inventar idiomas extraterrestres para hacer graffittis y carteles", cuenta Groening.



¿Qué le diría al público argentino que está esperando el estreno de la serie?

Creo que Futurama también tendrá éxito allí. En el aspecto visual, como vieron, es de una gran sofisticación para una animación televisiva. Pienso que los efectos especiales, que son fantásticos, van a tener muy buena repercusión.



¿Qué otras visiones del futuro alimentaron su imaginación cuando era chico?

Mi hermano mayor tenía muchos libros y revistas de ciencia ficción y a mí me encantaban las tapas. De chico pensaba que sería fantástico que esas tapas se hicieran realidad. En parte, Futurama se basa en esa idea. Quería hacer un programa que al mismo tiempo rindiera homenaje y satirizara las cosas que nos gustan del género.



¿Cómo surgió el proyecto?

Hace tres o cuatro años, mientras trabajábamos en Los Simpson, hablé con David Cohen (productor) para hacer un programa así. Comenzamos a repasar los clásicos de ciencia ficción que leíamos de chicos. Hay tanto escrito que la serie estuvo en preparación durante tres años. Hoy es una realidad: cada episodio insume seis meses de trabajo y estamos muy felices.